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escritor peruano Jose Maria Arguedas

En 1939,el puerto de Guayaquil era ya la ciudad más dinámica y bulliciosa de Ecuador, recibió la visita del joven escritor peruano José María Arguedas (1911-1969), narrador, poeta, profesor y antropólogo, quien con el tiempo sería reconocido como una de las voces más significativas del indigenismo latinoamericano.

Arguedas llegó a Guayaquil, un puerto vibrante por el comercio, los astilleros, el tránsito de embarcaciones bananeras, cacaoteras, y el ruido constante de los tranvías eléctricos que recorrían sus arterias principales.

La élite social, cultural, empresarial e intelectual lo recibió con atención y cortesía: periodistas, poetas, maestros, músicos y figuras vinculadas a la vida pública local lo invitaron a conocer los rincones más representativos de la ciudad.

Una de las primeras celebraciones en su honor se realizó en el restaurante más prestigioso de la época: el “Fortich”, ubicado en la esquina del boulevard Nueve de Octubre y Baquerizo Moreno. Aquella tradicional casa de madera, elegante y espaciosa, era punto de encuentro de escritores, políticos, comerciantes y viajeros extranjeros.

boulevard Nueve de Octubre y calle Baquerizo Moreno

En la principal avenida o boulevard Nueve de Octubre y calle Baquerizo Moreno de Guayaquil, se aprecia la casa esquinera de madera, en donde estaba ubicado el restaurante El Fortich.

 

 personajes en el tradicional restaurante Fortich

En la fotografía,constan: Joaquin Gallegos Lara, Arturo Friend, Alfredo Pareja Diezcanseco; John Dos Passos, Demetrio Aguilera Malta, José María Arguedas, Abel Romeo Castillo, Ángel F Rojas, Enrique Gil Gilbert, en el tradicional restaurante “Fortich” el más elegante de Guayaquil en aquella época (1939); estaba ubicado en la avenida Nueve de Octubre y Baquerizo Moreno, en la esquina,en la actualidad se levanta el edificio Plaza.

En sus mesas se discutía sobre literatura, la situación internacional previa a la Segunda Guerra Mundial, el auge comercial del puerto y las transformaciones urbanas que comenzaban a modernizar la ciudad.

Años después, esa casona sería reemplazada por el moderno Edificio Plaza, símbolo de la evolución arquitectónica del sector.

Guayaquil, en esos años, atravesaba un periodo de cambios y contrastes:

  • El Malecón “Simón Bolívar”, era la arteria principal, animada por vendedores y carretillas de comida;al amanecer,barcos que llegaban de todas partes y acoderaban en los muelles ubicados a lo largo del malecón.
  • El tranvía, aún en funcionamiento, conectaba barrios y marcaba el ritmo de la vida diaria.
  • El teatro “Olmedo”, principal escenario cultural, presentaba obras teatrales, zarzuelas y compañías de ópera, además de veladas literarias y recitales.
  • Las revistas culturales,que circulaban,como: “Savia”,”Ariel” y “América”comentaban noticias ,literatura poesía modernista.
  • Los barrios tradicionales como Las Peñas, con sus casas de madera sobre la colina, eran refugio de bohemios, pintores y poetas.
  • La economía local vivía una etapa de recuperación tras la caída del cacao, mientras los primeros impulsos del “boom”bananero comenzaban a sentirse.

La sociedad guayaquileña se distinguía por su espíritu abierto, cosmopolita y comercial, lo que impresionó profundamente al notable visitante;
quien quedó sorprendido por la vitalidad del puerto, la diversidad humana que encontraba en cada esquina y el carácter cálido y expresivo de sus habitantes.


Aporte de Ermel Aguirre González, para el canal educativo Edupedia.